Pero seamos sinceros, ¿hasta que punto realmente importa?
¿Cuando deja de ser genuino y comienza la hipocresía?
Porque nadie es realmente fiel a sus creencias, aceptémoslo.
En algún punto flaqueás y te volvés tan consumidor de aquello que repudiás
Como todos los demás.
Porque sabés que si no lo haces, te matás.
Sabés que si no lo haces, te morís.
Sabés que quedás fuera del sistema, a pesar de que al estar en él, no sos más que un número.
Odiálos, pero quedate tranquilo que los vas a necesitar.
Y ellos van a estar más que listos para absorberte en su burbujita.