¿Cómo pretendes convencerme? Si ni siquiera tú te crees lo que dices.
¿Cómo planeas engañarme? Si cada mentira te enreda y luego te arrepientes.
¿Cómo te atreves a mirarme a la cara? Si no eres más que una vil y asquerosa rata.
¿Cómo puedes seguir queriendo vivir? Si en tu consiencia no queda ni un milímetro sin ensuciar.
¿Cómo quieres hacerme entender? Si no puedes razonar con la locura.
¿Cómo esperas entenderme así como así? Si sabes que nadie da más vueltas que yo.
¿Cómo insistes en que te crea? Si no haces ni la mitad de lo que dices.
¿Cómo quieres que siga tus consejos? Si de filósofo tu tienes menos que yo de cuerda.
¿Cómo llegaste a creer que ganarte mi confianza sería sensillo? Si nadie la tiene por completo.
¿Cómo preguntas lo que preguntas? Si nada es más obvio.
¿Cómo creiste que lograrías salirte con la tuya? Si luego te abres más facilmente que un libro y confiesas cada mal.
A ti, ingenuo ser imaginario, te advierto que mi mente es un dominio complicado. Te digo que mejor te apartes, porque si crees que me has visto furiosa, entonces jamás me has visto. Te recomiendo que me dejes en paz, porque de un momento al otro acabaré por sensillamente desterrarte de mi ser y olvidarte por completo.
Solo es un aviso, eres libre de hacer lo que te plazca; tan solo opino que deberías tenerlo en cuenta; mi querido amigo inexistente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario