en un presente a puro sentimiento
sin vivir al compás del minutero
perdiendo al fin la noción del tiempo
[..]
Y queda una vuelta de tuerca más, puede que un tanto lo efímero
sea cuestión de practicar
efímero para mí lo que para otro un sueño
[...]
Y morirá así mi querido mister Hyde
y triunfará Sherlock Holmes,
metiéndome la desgracia donde
Papillón guardaba plata.
Siento que el viento me sopla de nuevo
al oído la frase ideal.
Caigo parado más de la cuenta
y si tropiezo ya no es fatal
porque yo sé que queda
una vuelta de tuerca más
puede que un tanto lo efímero
sea cuestión de practicar
efímero para mí lo que para otro un sueño
[...]
Haberme querido ir al norte
y toparme con el cielo,
encontrarle el sabor a la derrota
[...]
Romper esquemas de los que siempre callan,
gritar aunque sea una sola verdad.
Y desafiar a Lucifer de visitante aunque tenga las de perder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario