Indignados?
Ya quisieran ustedes poder estar indignados.
Me seca. Todo de arriba, pero no, nunca es suficiente, nunca está bien.
Qué fácil que es quejarse cuando de uno no depende la solución.
Y es que de eso se trata. De tener a alguien sobre nosotros, no sólo para que se haga cargo.
Para culparlo cuando algo se va mínimamente de lo planeado.
¿Para que creían que estaba Dios sino?
No hay comentarios:
Publicar un comentario