La comunidad es algo muy bello. Pero lo que vemos florecer por todas partes no es la comunidad verdadera. Ésta surgirá, nueva, del conocimiento mutuo de los individuos y transformará por algún tiempo el Mundo. Lo que hoy existe no es comunidad: es, simplemente, rebaño. Los hombres se unen porque tienen miedo unos de otros, y cada uno se refugia entre los suyos. [...] ¿Y por qué tienen miedo?
Se tiene miedo cuando no se está de acuerdo consigo mismo. Tienen miedo porque no se han atrevido jamás a seguir sus propios impulsos interiores. Una comunidad formada por individuos temerosos todos de lo desconocido que en si llevan. Todos ellos sienten que las leyes a las que ajustan su vida han periclitado ya, que viven conforme a mandamientos antiguos y que ni sus religiones ni su moral son ya las que necesitamos. [...] Estos hombres que se hacinan tan temerosamente están llenos de miedo y de maldad, ninguno se fía de otro.
Se mantienen fieles a ideales que no lo son ya, y lapidan, furiosos, a quien intenta erigir otros nuevos. Siento iniciarse ya grandes conflictos que no pueden tardar en surgir. No pueden ya tardar, créeme. Naturalmente, no habrán de "mejorar" el mundo. [...] Pero tampoco serán completamente inútiles. Revelarán la miseria de los ideales actuales y obligarán a derrocar toda una serie de dioses de la Edad de piedra. Este Mundo, tal y como hoy es,
quiere morir, quiere hundirse y se hundirá.
135 ; Demian ; Hermann Hesse
1946.
No hay comentarios:
Publicar un comentario