Sinceramente, me sorprende la poca tolerancia que poseemos los humanos. Más allá de la increíble falta de paciencia que cada tanto nos domina, no nos es posible tolerarnos entre nosotros; lo cual es, a mi parecer, extraño, viendo y considerando que pertenecemos a la misma especie e incluso, habitamos un mismo planeta.
He allí lo que menos entiendo. Teniendo tanto en común, tanto para ser unidos en un mismo grupo y ser considerados una misma cosa, ¿que es lo que lleva a ese odio desmedido? Ese odio desmedido entre los habitantes de distintas regiones, países o continentes. ¿No somos acaso todos un poco más de lo mismo?
Considero, que si juntáramos a un animal proveniente de la más transitada ciudad del mundo, con otro de su misma especie y del terreno más remoto y desértico, los resultados no serían tan desastrosos tratándose de cualquier animal que no fuera humano.
Es nuestra capacidad de razonar, lo que nos separa de otros animales. La misma que nos lleva a formar culturas tan distintas y nos estupidiza al punto de no reconocer como igual a otro de la misma especie, solo por ser de una raza y cultura distinta.
Lamentablemente, no hablo únicamente de ese odio sin razón, que nos caracteriza, hacia lo que consideramos inferior. Sino que también, ese odio sin razón hacia lo que nosotros mismos hemos hecho superior. Y digo "lamentablemente", no porque uno sea más razonable o perdonable; sino porque, mientras el primero intenta decrecer, el otro aumenta más y más.
Hago hincapié, remarcando la irracionalidad de esto, en lo dicho previamente respecto a pertenecer todos a una misma especie. ¿Tiene sentido acaso, odiar a otra cultura por el mero hecho de ser diferente? Da una especie de doble mensaje, los portavoces de la dichosa frase "ser diferente no es malo" acribillan a quienes difieren de sus opiniones.
Cada cultura tiene su contexto histórico, llevandola a tener valores distintos a la de uno ¿Es eso tan malo? ¿Vale la pena odiarnos unos a otros por algo tan relativo como el "bien"?
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